Poder Judicial

Todos podemos criticar al presidente de turno, al Poder Legislativo y a los políticos en general. Es correcto, estamos en democracia. Pero, ¿se han dado cuenta de que no está permitido criticar al Poder Judicial?  Lo que ellos deciden se ejecuta, lo que decide el Presidente, rara vez se hace. Muchas veces el Gobierno es rehén del Poder Judicial, los políticos temen enfrentarlo, es entendible, no tienen las herramientas legales y además todos tienen tejado de vidrio.

El Gobierno está impedido de interferir en resoluciones aberrantes como por ejemplo haber liberado a seis asesinos del Tren de Aragua, supuestamente por error. Ejemplos como este hay demasiados. Es tal la situación, que muchos dicen abiertamente que en Chile se perdió el Estado de Derecho. Es evidente que la corrupción está instalada en el Poder Judicial, no hay otra explicación.

A nuestro parecer esto se puede solucionar con un ente independiente que fiscalice el mal actuar de los jueces y tenga poder para enmendar sus sentencias. Hoy las conductas inadecuadas de los jueces se resuelven entre la Corte de Apelaciones y la Corte Suprema y como también tienen tejado de vidrio, generalmente queda en nada.

Es preciso crear ese ente autónomo, con personas intachables ajenas al mundo político y con participación de la Escuela de Derecho. Un ente con la debida autoridad para aplicar sanciones e intervenir en sentencias aberrantes y alejadas al sentido común, por ejemplo, un individuo es descubierto transportando armas de fuego de grueso calibre en su vehículo, carabineros lo detiene, pero el juez lo libera tomando en cuenta que carabineros no tiene derecho revisar el vehículo sin una orden judicial, además de liberar al terrorista el juez le devuelve las armas incautadas… Es un ejemplo típico de un acto aberrante y hay muchos más.