El proyecto que proponemos es universal, la esencia de nuestra doctrina es el respeto, lo queremos implementar en Chile, es triunfar por sobre los polos opuestos que desgarran nuestra sociedad, ser un país poderoso, unido y gravitante en Latinoamérica. Si logramos ese objetivo, nuestra influencia, sin duda llegará al resto del mundo.
El momento que vive Chile es el más adecuado para iniciar esta magna tarea. El problema que tenemos es grave, no es coyuntural, viene de arrastre hace varios gobiernos, ni la derecha ni la izquierda han sabido encontrar la solución adecuada y la paciencia se nos está agotando. Sí fallamos, el siguiente paso es una dictadura, último recurso, pero a costa de sacrificar nuestra libertad. No queremos llegar a eso.
Los conceptos e ideas que exponemos se apoyan en mentes brillantes: está Confucio, filósofo chino, desde la antigüedad sentó las bases para el estado moderno, obligaciones de la autoridad con el pueblo y obligaciones del pueblo con la autoridad; También están los sabios griegos, crearon la “democracia” y sobre ese concepto se creó la administración política de los actuales estados; Está el sabio Seneca, sostenía “hay que seguir a la Naturaleza, dejarse guiar por sus leyes y ejemplos ya que la Naturaleza está regida por la razón”; Está Epicteto, esclavo y filósofo romano, decía, ”la verdad triunfa por sí misma, la mentira necesita complicidad”; Más reciente, está León Tolstoi, escritor ruso, propuso un movimiento que algunos llamaron comunismo blanco para oponerse al comunismo rojo, lo suyo estaba basado en el amor, igualdad y libertad individual, lo excomulgaron por peligroso, fue el primero en alertar el problema de la explotación económica.
Están también los padres fundadores de Estados Unidos, quienes lograron una democracia al estilo occidental y ser una importante influencia para el mundo, pero hoy eso se perdió. Está también la figura importante y relevante de Jesucristo, su legado “amar al prójimo” es evidente que no se aplica en la sociedad de hoy, a pesar de la cantidad de cultos, religiones y sacerdotes que predican su mensaje.

