Hay una enorme diferencia entre Convicciones y Dogmas. Una convicción se configura en forma paulatina con la experiencia y un estudio profundo de los hechos, dejando de lado cualquier interpretación emocional e inclinaciones personales.
Una convicción se caracteriza por estar permanente en crecimiento en base a los acontecimientos que la respaldan, corrigen y mejoran.
Un dogma se caracteriza por estar estratificado, congelado, a veces hasta por cientos de años. Una supuesta verdad, escrita en piedra.
Un dogma es para quienes no quieren darse el trabajo de pensar para decidir qué es correcto y qué es falso.
Una convicción es para quien se esfuerza por encontrar la verdad. Detrás de la convicción siempre hay poder, en cambio detrás de un dogma hay temor por la ausencia de argumentos sólidos para sostener una idea. La convicción crece al ser contrastada con la realidad y se repone como el sauce al ser atacada por una fuerza externa, es flexible y adaptable.
El dogma se desploma y nunca se repone cuando es atacado por una fuerza superior, es rígido.
Dicho esto, hemos preparado algunos temas que sugerimos leer, aportan una visión diferente a lo políticamente correcto, el objetivo es hacer pensar, investigar, que cada quien saque sus propias conclusiones, para que adhieren a nuestro proyecto por convicción.
Sólo un colectivo con convicciones profundas, coincidentes en torno a los valores esenciales y las altas virtudes de nuestra civilización, puede modificar el destino de un país.
Temas para reflexionar

